Encendiendo las Luces en Comunidades Rurales

La electricidad se ha convertido en un componente vital en nuestras vidas. Aunque podemos sobrevivir sin ella, no podemos progresar y disfrutar de los beneficios de la ciencia. Las grandes petroleras han pronosticado que para el 2050, un tercio de la energía necesaria deberá provenir de recursos renovables como el sol, el viento y otros. Por lo tanto la adopción de recursos renovables en lugar de combustibles fósiles es el mejor enfoque que puede ser desarrollado para las comunidades rurales alejadas.

 

En el mundo actual, 1.300 millones de personas no tienen acceso a electricidad. Adicionalmente, 3,000 millones de personas todavía cocinan en estufas peligrosas e ineficientes. Muchas de ellas viven en comunidades rurales extremadamente remotas. Hasta tanto comunidades como estas no tengan acceso a servicios de energía modernos y sostenibles, muy poco avance puede haber para desarrollar sus economías y mejorar sus vidas.

 

El concepto Comunidades Inteligentes

El concepto Comunidades Inteligentes es un enfoque moderno para las localidades rurales alejadas. La idea detrás de este concepto es asistir a los legisladores, donantes y planificadores socio – económicos para que la electrificación rural en el mundo entero sea una realidad, especialmente en en países asiáticos y africanos. Comunidades Inteligentes realizan grandes esfuerzos para derrumbar las barreras que les impide acceder a la energía eléctrica en localidades con metodología tecnológica, financiera y educacional, particularmente en países emergentes.

 

Energía sostenible – un catalizador para el desarrollo

De esta forma la energía sostenible se convierte en un catalizador para el desarrollo, permitiendo el suministro de educación y asistencia médica, el acceso a agua potable, el saneamiento y la nutrición, el desarrollo productivo de empresas para impulsar los ingresos y mejorar la seguridad, la igualdad de género y el compromiso democrático.

 

Las soluciones de energía renovable benefician a comunidades en Kenia, Camerún, India, Nigeria, Sudán de Sur y Zambia en donde el acceso a la energía eléctrica ha fomentado el crecimiento empresarial y ha permitido a los habitantes incrementar su productividad. Es cuando los habitantes no dependen de los combustibles contaminantes como el diésel y el kerosene, que se han visto mejoras en la salud y ha habido menos daño a medio ambiente.

 

La iluminación mejora la calidad de vida por medio de un estilo de vida mas sano en un ambiente libre de contaminación, mejora las  oportunidades educacionales para los niños debido a una jornada extendida para estudiar y para actividades recreativas como la radio y la televisión, e incrementa las oportunidades para ampliarse laboralmente y mejorar los ingresos. El efecto en la calidad de vida sobrepasa cualquier expectativa de dinero que los habitantes podrían anhelar a devengar o ahorrar, usando equipos solares.

 

 

Haciendo recargas para llevar energía a casa

Las estaciones de carga comunitarias alimentadas por fuentes de energía renovables dependen de modelos de baterías de intercambio/recarga lejanas. La gente de las comunidades locales traen sus baterías para recargar o reemplazar. Estos modelos evitan el costo y esfuerzos de instalar y mantener una red de distribución eléctrica.

 

Haití—el primer candidato para Comunidades Inteligentes

Las fuentes de energía accequible, eficiente y confiable (electricidad en particular) son elementos clave en el avance y promoción de los objetivos de largo plazo de desarrollo de Haití. Sin embargo, modernizar el sector energético de Haití será un desafío, ya que es uno de los mas débiles del hemisferio occidental. Incluso antes del terremoto de 2010, unos siete millones de personas estaban sin energía eléctrica; solo un 25 por ciento de la población tenía acceso a servicios de electricidad, la mitad de ellos ilegalmente conectados a la red eléctrica, y los habitantes en Puerto Príncipe tenían acceso por solo 10 horas al día.

 

En 2010, las pérdidas técnicas y comerciales combinadas de energía fueron de aproximadamente 75% según datos de Banco Mundial. En 2012, el Banco Interamericano de Desarrollo estimó que Electricité d’Haiti (EDH) –empresa estatal de energía eléctrica – requiere un subsidio anual por parte del gobierno de Haití de mas de 170 millones de dólares al año para mantenimiento y operación. Adicionalmente la mayor parte de la infraestructura de generación de Haití es muy obsoleta y costosa de mantener y operar. En 2006, la capacidad total instalada fue de 270 MW, de los cuales 70% fueron térmicos y 305 hidroeléctricos. Esto hace a Haití particularmente vulnerable a la fluctuación de los precios globales del petróleo y a la contaminación.

 

Decenas de miles de hogares e instituciones (hospitales y escuelas) todavía dependen de sus propios generadores diésel, y como resultado destinan grandes partidas de su ingreso a la compra de combustible para que operen. Haití podría por lo tanto beneficiarse enormemente de la instalación de Comunidades Inteligentes.

 

De conformidad con el enfoque de inclusión social y desarrollo económico, LSL World Initiative (LSL) extiende ahora su atención para asociarse con la Fundación Louis G. Lamothe para desarrollar Comunidades Inteligentes en Haití.

 

Volver